Razones por las cuales no hay que dejar de publicar sueldo de municipales

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Fuente Esteban Hernández Fundación Apertura – @PabloHamud @EdicionRosario 

Los sueldos de los empleados de planta (no políticos), son casi el 50% del gasto total de la Municipalidad de Rosario. Es decir que saber a quien, por qué servicio, y cuánto se le paga es imprescindible para que la sociedad controle la mitad del gasto público.

Rosario tiene una larga trayectoria en la legislación del acceso a la información pública. 

La ordenanza 7249 de diciembre de 2001, que fue modificada por la ordenanza 7827 de 2005, en sus considerandos señala: “…hay una deformada concepción de lo público asignado a sus constancias un carácter secreto que no tienen y que repugna al sistema republicano que nos rige. Hay también una necesidad de incrementar y mejorar los mecanismos de contralor en la administración pública para garantizar de ese modo su legalidad, su corrección ética y la eficiencia y eficacia en el empleo de los recursos públicos (…) El contralor indirecto de la administración pública por parte de los administrados es también una forma de fortalecer la idea del control como forma de contrarrestar cualquier tipo de desviación por parte de quienes ejercen función o empleo público.”

La ordenanza 7303 del 2002 ordena publicar en la página oficial en internet de la municipalidad, además de la información presupuestaria, compras y licitaciones, el listado de personal permanente, contratado, temporario y transitorio de la municipalidad, del concejo municipal y cualquier otro organismo que destine partidas del presupuesto al pago de remuneraciones, incluyendo remuneración total por empleado y la correspondiente distribución de categorías.

Estas ordenanzas fueron decisión del Concejo Deliberante, votadas por la mayoría los bloques.

A estas ordenanzas se le suma la ley orgánica de Municipalidades (ley Provincial), que fue modificada en el 2002 mediante ley 12065 que establece que “las autoridades municipales deberán dar a conocer por los medios que estimen pertinentes la nómina completa de todas las autoridades políticas y agentes-con independencia de su situación de revista-que presten servicio remunerados en el municipio, en cualquiera de sus órganos o dependencias, consignándose los haberes totales que cada uno percibe y todo pago que el ente disponga en provecho del mismo, sea o no de índole remunerativa.”

Pero más allá de que a las ordenanzas, y a las leyes hay que cumplirlas, es importante que se recuerde lo siguiente:

a) En el 2001, la sociedad estaba harta de la situación, y reclamaba transparencia y frugalidad en el gasto público. La gente no solo estaba cansada de la política y de los políticos, sino de los empleados públicos. 

b) Sentía que había muchos, que trabajaban poco, o que ni siquiera iban a trabajar. Además, sentía que el que entraba al Estado era por “acomodo”, y a partir de allí era cómplice de los políticos corruptos para saquear al Estado.

c) Ante esto, se hacía imprescindible recuperar la confianza en el Estado y por eso, se propusieron varias medidas que se basaron en el ingreso a la Administración pública por Concursos Públicos y transparentes, y la publicación de los listados del personal de planta y político con sueldos, y cargos.

d) Estas medidas inclusive contaron con el beneplácito de la mayoría de los empleados públicos que entendieron que era la forma de recuperar el respeto de la sociedad.

e) Por otro lado, el imaginario popular cree que los empleados municipales, y sobre todo el personal político, gana mucho más de lo que en realidad ganan. Publicar los sueldos ayuda, no complica. Desmitifica. 

f) Como la desconfianza social es muy alta, muchos ciudadanos decían y dicen, que una cosa es lo que se declara, y otra es lo que se junta realmente, para eso el único antídoto, es saber cuánto gana tu vecino empleado público, porque vos podes asociar el nivel de vida con el sueldo que se declara, y esto permite que se sospeche del que vive más alto que su ingreso, pero también respetar al que vive de acuerdo a sus ingresos. 

Este control social también lo puede hacer el mismo empleado público que a partir de conocer lo que ganan los demás empleados, puede visualizar si su ingreso se corresponde con su nivel de vida.

g) Los ñoquis en el Estado. Muchos ciudadanos, entre ellos empleados públicos, decían que existían muchas personas que cobraban sueldo sin ir a trabajar, barrabravas de clubes de fútbol, por ejemplo. La publicación de los listados permitió que los mismos agentes públicos pudieran revisar y denunciar, en su caso, esto.

h) La municipalidad implementó un sistema de concursos, que estableció (a través de una selección que incluyó: antecedentes, examen escrito y entrevista), un orden de mérito para cubrir las vacantes de ingreso a la administración municipal. Publicar los nombres de los que ingresan es una forma de controlar que este proceso se respete. El que está en la lista, esperando su oportunidad, tiene derecho a saber quién ingresa para poder controlar que no se haga ingresar a alguien que no está en la lista, o a cualquiera por “acomodo”. Antes de la publicación de los listados, muchos empleados públicos decían que no se respetaban los ingresos por concurso, y que entraban acomodados por la ventana. Con la publicación de los listados, se puede controlar que solo se cubran las vacantes con los que están primeros en el orden de méritos establecido por el concurso. 

i) La publicación de los listados de personal y de los sueldos y otros conceptos, permitió terminar con el malestar interno que existía entre los empleados públicos que sentían que los que eran amigos del poder cobraban más por hacer lo mismo que los otros. Ahora todos están seguros que cobran el mismo ingreso por igual tarea.

j) La publicación de sueldos permite recuperar la confianza de las bases en sus dirigentes sindicales.

k) Seguridad: no hay una sola evidencia en ningún lugar del mundo incluido países como México, que tienen altísimos niveles de violencia en donde se demuestre que la publicación de los sueldos de los empleados públicos genere mayor inseguridad a estos. Menos aun, en nuestro país. Este argumento se usa siempre en las gestiones públicas donde se quiere ocultar cosas.

l) Confidencialidad: algunos de los que no quieren que se sepa cuánto se gana en el Estado, dicen que publicar estos datos atenta contra la confidencialidad, esto ha sido rechazado por fallos de Suprema Corte en Chile, México y Brasil por ejemplo. Pero más allá de lo que hacen otros países, es increíble que gente que quiere trabajar en el Estado no quiera asumir el compromiso de la transparencia. Si una persona no es transparente con sus actos, menos confianza entrega para que la sociedad piense que será transparente en los actos que tengan que ver con la gestión de lo público. El que quiere trabajar en el Estado, debe ser transparente en todos sus actos y lo primero es decir lo que gana por su trabajo.

m)En muchos países democráticos, (Brasil, México, Perú, Chile) se publican los sueldos de los empleados, y nuestra ciudad es líder a nivel país, dejar de hacerlo sería un retroceso que generará un mayor malestar ciudadano, y mayor malestar de los empleados públicos que en el secreto pierden el derecho a controlar que todos reciban igual remuneración por igual tarea.

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